
En entrevista con River, también la relación con su esposa Clotilde Courau y el tema de las traiciones
Emanuele Filiberto de Saboya sin filtros. En una larga entrevista con Repúblicael heredero de la Casa de Saboya se entregó a confesiones personales, sin escatimar en detalles ni en temas delicados. desde el primero experiencia sexual a su relación con su esposa Clotilde Couraupasando por sus hábitos higiénicos, el príncipe no se escatimó. Una entrevista fluvial que abarcó desde anécdotas picantes, reflexiones sobre el matrimonio y confesiones sorprendentes. “Créanme”, explicó, “los italianos no usan bidé, pero les da vergüenza decirlo”.
la relación con una prostituta
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El príncipe no tuvo pelos en la lengua para describir su momento perdi mi virginidad. “Tenía novia y quería hacerle el amor. Pero no sabía cómo hacerlo. Entonces hice que una prostituta me enseñara”, confesó con franqueza. La primera experiencia aparentemente no fue tan mala: “Todo estuvo bien. Lo entendí muy rápidamente”, añade sonriendo. Luego, la confesión de torpeza en el amor, “incluso ahora”, confesó con franqueza. Lo que, sin embargo, no le impidió vivir episodios tormentosos en sus relaciones, como ocurrió con natasha: “Me arrojó una botella de whisky. Pero fue peor cuando arrojó un secador de pelo encendido a mi bañera. Por suerte el cable eléctrico estaba corto y desenchufó el secador de pelo“.
La provocación de Emanuele Filiberto en el bidé
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Entre las revelaciones más curiosas está la relacionada con un elemento clave de la rutina de higiene personal italiana, concretamente el bidé. “Siempre he vivido sin ello. Es una cosa italiana”, dijo Emanuele Filiberto, subrayando que, en su opinión, muchos italianos están en la misma onda que él. “Me gustaría saber cuántos italianos lo usan realmente.. En mi opinión nunca será más del 50%. Créanme, los italianos no usan bidé pero les da vergüenza decirlo.”
la relación con su esposa
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Emanuele Filiberto está casado con la actriz francesa Clotilde Couraucon quien tuvo dos hijas, Vittoria y Luisa. Su matrimonio, sin embargo, se caracteriza por una convivencia a distancia: De hecho, Clotilde vive en París y el príncipe en Montecarlo. Una situación que, sin embargo, según ambos, no afecta la solidez de su vínculo. “Mi esposa Clotilde es actriz y vive en París. Yo soy empresaria y vivo en Montecarlo. Nos queremos mucho, pero vivimos separados. No es la cantidad lo que importa sino la calidad. Somos felices así. Al principio lo mío fue el capricho del príncipe que quería conquistar a la actriz de izquierdas. Hoy la amo y la respeto mucho más”.
Finalmente, el tema candente de supuestas traiciones que se le han atribuido en el pasado: “Ni siquiera quiero saberlo. Y ella nunca me pregunta si estoy saliendo con alguien. Sólo sabemos que cuando estamos juntos somos muy felices“, comentó.
La Gazzetta dello Sport
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