
El consumo de electricidad crecerá un 2,2% en 2024 y las energías renovables seguirán avanzando en la dirección del aumento previsto por los planes del gobierno. Así, la barra de capacidad instalada alcanzó los 7.480 megavatios en 2022, lo que supone un avance del 29% respecto al año anterior, cuando el nivel se situó en 5,8 gigavatios, muy por encima de los 3W conseguidos el año anterior y del resultado alcanzado en 2021 (1 GW).
Una señal de que el país ha emprendido el camino de aceleración necesario para intentar alcanzar los objetivos fijados en la actualización definitiva del Pniec enviada a Bruselas.
Este es el panorama que muestran los resultados de Terna, que señala, a 31 de diciembre, 76,6 gigavatios de potencia instalada procedente de fuentes renovables, de los cuales 37,1 GW son solares y 13 GW eólicos. De modo que, según el control realizado por el grupo de Giuseppina Di Foggia, el objetivo de nuevas instalaciones fijado para el cuatrienio 2021-2024 por el Decreto de zonas aptas se superó en 1.609 gigavatios.
Cobertura de renovables
Volviendo a la demanda, el consumo en 2024 ascenderá a 312,3 mil millones de kilovatios hora y las energías renovables registrarán la cifra de cobertura más alta de la historia, equivalente al 41,2% (frente al 37,1% en 2023). Un valor sustentado sobre todo por la contribución positiva de la producción hidroeléctrica y fotovoltaica. El aumento del consumo, aclara Terna en la nota difundida ayer, es resultado de variaciones positivas a lo largo de casi todo el año, en particular en los meses de julio y agosto, caracterizados por temperaturas superiores a la media decenal. Y la misma tendencia caracterizó también la evolución de la demanda a nivel territorial, con un aumento de la demanda en todas partes: +2,2% en el Norte, +2,3% en el Centro y +2,1% en el Sur y las Islas.
Consumo industrial
En cuanto al consumo industrial, cuyo comportamiento es rápidamente detectado por los informes de Terna, en 2024 el llamado índice Imcei, que examina la demanda industrial de alrededor de un millar de empresas “intensivas en energía”, no sufrió variaciones particulares (-0,3%). En particular, los sectores del cemento, la cal y el yeso, el papel, la alimentación y el acero mostraron un signo positivo, mientras que los metales no ferrosos, los productos químicos, los medios de transporte y la cerámica y el vidrio mostraron un descenso.





