
Inteligencia, cambiamos. A partir de hoy, el prefecto Vittorio Rizzi toma oficialmente las riendas del Departamento de Información de Seguridad tras la dimisión de la embajadora Elisabetta Belloni. Un relevo que no fue todo el ordenado que hubiera deseado el Gobierno. Por eso, el primer imperativo que le espera a Rizzi, nacido en 1959, una vida en la Policía Estatal hasta convertirse en su segundo jefe antes de llegar a los servicios secretos como subdirector del AISI, es “mantener el sistema”, por decirlo así. en palabras de observadores expertos, es decir, restablecer límites y tareas y saber ganarse la confianza de las agencias de seguridad interna (Aisi) y externa (Aise), dirigidas respectivamente por Bruno Valensise y Giovanni Caravelli, para evitar que prefieren moverse de forma independiente.
Fortalecer el trabajo en equipo
La necesidad de corregir las deficiencias y reforzar el trabajo en equipo para permitir a las agencias trabajar en las mejores condiciones posibles se siente con fuerza, dentro y fuera del Palacio Chigi. Porque es cierto que Italia no tiene un único servicio secreto, como sueña Alfredo Mantovano, subsecretario y autoridad delegada en inteligencia, pero es igualmente cierto que debe ser unitario para funcionar al máximo.
Estudia el contexto y ten la herramienta lista
El segundo desafío para el nuevo director del Dis, vinculado al primero, está vinculado a la complejidad del contexto internacional, caracterizado por tensiones y conflictos cuyo final es imposible predecir. Precisamente esta imprevisibilidad, incluidas las medidas del nuevo presidente estadounidense Donald Trump en particular hacia Rusia y China, podría afectar a la estabilidad del marco nacional, desde el punto de vista de la economía y la protección de infraestructuras críticas, las desigualdades y el efecto emulación. del yihadismo, que ha vuelto a reavivar las preocupaciones en Europa tras el atentado de Magdeburgo. La alerta en Italia es máxima, sobre todo debido al intenso calendario de actos jubilares que exigen, sobre todo para algunos acontecimientos como la gran concentración de jóvenes prevista para agosto en Tor Vergata, una colaboración entre los aparatos de inteligencia de diferentes países.
En este contexto, se considera crucial que Rizzi sepa mantener la herramienta muy lista para su uso y agilizar tanto los mecanismos internos de los 007 como la relación con la política. En el caso de Belloni, aunque muy estimado por Giorgia Meloni, como reafirmó el primer ministro, la despedida anticipada respecto al plazo de mayo reveló las relaciones no siempre idílicas con Mantovano y con el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. La elección de Rizzi también pretende pasar página en este frente.
El quid de la reforma de la inteligencia
Finalmente, hay un tercer macrotema que recorre el eje Mantovano-Rizzi: la evaluación de la necesidad de actualizar la ley 124/2007 que establece el sistema de información para la seguridad y el propio Dis, reformando el sector y sobre la verificación de las condiciones políticas -incluido el horizonte concreto de un acuerdo con la oposición- para proceder a una nueva reforma que garantice a las agencias un funcionamiento eficaz y sin superposiciones. Un objetivo, el de evitar solapamientos, muy apreciado por Mantovano.



