
“Parecía una iniciativa exitosa, pero terminó en varias decepciones”. Así describe brevemente el concejal Rieja Raven (PvdA-GroenLinks) el proyecto de construcción de cuatro viviendas iniciales en Lievingerveld. Sin embargo, ella haría lo mismo en el futuro, dice. Las fracciones VVD, OMD y el partido de coalición Gemeentebelangen-BBB solicitaron un debate adicional porque consideran que el municipio debería mirarse críticamente a sí mismo.
Esta mirada crítica sobre sí mismo no es suficiente para el concejal, según OMD, VVD y Municipal Interests-BBB. Después de un debate de horas que se prolonga hasta pasada la medianoche, sacan la figurativa tarjeta amarilla. “A veces se nos escapa el sentido de autorreflexión del concejal”, afirma Arjan van Gelderen, miembro del VVD. “No nos queda más remedio que apoyar esto”, afirma Jannes Kerssies en nombre de Gemeentebelangen-BBB. “Tenemos información que demuestra que la situación es diferente a la descrita actualmente por el concejal”, explica después.
A pesar del apoyo del partido más numeroso en el consejo, la moción no obtiene mayoría. La mayoría de los partidos quieren continuar de manera constructiva. Eso no significa que estén contentos con la situación. Gineke Radix-Feijen de Positive Vooruit lo expresa de la siguiente manera: “Es esencial que afrontemos los errores con honestidad. Después de todo, no estamos aquí para nosotros, sino para nuestros residentes. Ellos merecen un municipio que los escuche”.

