
Beşiktaş, que atraviesa uno de los períodos más turbulentos de su historia esta temporada, el presidente Serdal Adalı se arremangó para superar este difícil proceso con el menor número de errores y daños. Los blanquinegros, que se preparan para recibir refuerzos importantes durante el período de transferencias provisional, actúan con cautela, ya que sus posibilidades de campeonato quedan libradas a los milagros. En primer lugar, se separarán los caminos de los jugadores extranjeros que no están considerados en el equipo. De esta forma, habrá espacio en la cuota extranjera para nuevos nombres y se creará un recurso financiero importante.
SE PERMITIERON 4 JUGADORES
El primero en la lista es Masuaku, cuya relación con los fans ha llegado al punto de ruptura. El técnico del jugador está en conversaciones con equipos griegos. El alcalde Adalı, que rechazó la oferta de arrendamiento con opción de compra de Arabia Saudita para Al-Musrati, quiere realizar una venta directa. La dirección blanquinegra, que pidió a Onana y Chamberlain que buscaran un club, evaluará las futuras ofertas y allanará el camino para el período provisional de transferencias.
LA EXPECTATIVA ES DE 10 MILLONES DE EUROS
Al-Musrati, que fue transferido al Beşiktaş por una suma récord pero no cumplió con las expectativas, también recibió una multa. La dirección blanquinegra, que quiere salir con las menores pérdidas del jugador libio, que fue traspasado por 11 millones de euros más 2 millones de bonificación, espera una oferta de 10 millones. La dirección, que rechazó la oferta de 7 millones de euros de Arabia Saudí, separará al jugador en cuanto alcance los 10 millones.

