
El golpe debió ser muy duro. No está claro por qué la mujer perdió el control del volante. Las consecuencias fueron aún más graves. El coche, un Volkswagen Caddy que venía en dirección a Elverdinge, patinó y se estrelló contra un árbol. Las ruedas delanteras del coche se rompieron y el bloque del motor quedó tirado. Había una puerta en el camino.
Los bomberos tuvieron que llegar al lugar y encontraron a la mujer todavía medio consciente, atrapada en lo que quedaba de su coche. El techo se soltó. A pesar de sus heridas, las heridas de la mujer no ponían en peligro su vida. Fue trasladada al Hospital Jan Yperman.
La calle Elverdingseweg estuvo cerrada al tráfico durante horas.
