
Un doble feminicidio, madre e hija asesinadas a tiros, castigado no con la cadena perpetua solicitada por la fiscalía sino con 30 años de prisión. La decisión tiene fecha del 9 de octubre y la sentencia dictada estos últimos días suscita discusión: el acusado, Salvatore Montefusco, actuó impulsado por razones que, para el Tribunal de lo Penal de Módena, son humanamente comprensibles y por ello su conducta debe ser sancionada con una sentencia menor.
la frase
Textualmente: las atenuantes genéricas deben considerarse equivalentes a las agravantes (el resultado es, de hecho, la reducción de la sanción) debido a “la comprensibilidad humana de los motivos que empujaron al autor a cometer el delito”. El imputado, según el Tribunal, «había cumplido 70 años sin antecedentes penales y nunca habría perpetrado delitos de tan grave gravedad si no fuera impulsado por la nefasta dinámica familiar que se había desencadenado con el tiempo» entre los habitantes de la casa. donde vivían «y todo ‘exclusivo fin de defender y proteger al hijo y a sus bienes’.
las reacciones
La reacción de los familiares de las dos víctimas, Gabriela Trandafir y su hija Renata, de 47 y 22 años, asesinadas el 13 de octubre de 2022, es la de quienes “navegan en un mar de fuerte incredulidad”, afirma el abogado que Les asiste Barbara Iannuccelli, dispuesta a luchar en apelación. Hubo muchos comentarios críticos bipartidistas por parte de los políticos. La ministra de la Familia, Eugenia Roccella, habla de “elementos muy cuestionables y ciertamente preocupantes que, de consolidarse, correrían el riesgo no sólo de producir un retroceso en la lucha secular para detener los feminicidios y la violencia masculina contra las mujeres”.
Conflictos y separación
La sentencia, firmada por la presidenta redactora Ester Russo, reconstruye en 213 páginas el proceso por el crimen de Cavazzona di Castelfranco Emilia, concluyendo en la existencia de circunstancias agravantes de la relación conyugal y de haber cometido el crimen delante del hijo menor de la pareja. niño, pero excluyendo motivos premeditados, abyectos e inútiles, habiendo actuado con crueldad y considerando los malos tratos absorbidos en el asesinato. El asesinato se produjo en un contexto de fuerte conflicto entre Montefusco y las dos mujeres, con denuncias mutuas y con la audiencia de separación fijada para el día siguiente.
El motivo según los jueces
Según los jueces, el motivo “no puede rastrearse ni reducirse a un mero contenido económico” en la casa donde vivían. Pero se trata más bien de referirse «al estado psicológico de profundo malestar, humillación y enorme frustración experimentado por el acusado, debido al clima de altísimo conflicto que se había creado en el contexto de la relación conyugal y a la eventualidad concreta de que él mismo tuvo que abandonar el hogar familiar” y con ello también el control y cuidado del niño.



