
El 1,2,4-triazol es un producto de degradación del fungicida metconazol. De Watergroep midió valores de triazol en agua de Flandes Occidental, especialmente en Westhoek, que superan el valor de precaución europeo de 0,1 microgramos por litro. Sin embargo, se trata de zonas de extracción de agua decisivas para el agua potable de Flandes Occidental.
A petición de De Watergroep, Brouns concedió el 20 de diciembre permiso para seguir extrayendo agua potable allí. Fijó la concentración máxima en 1 microgramo por litro, diez veces superior a la norma europea. La excepción se aplica durante dos años.
“Hemos concedido a la empresa de agua una excepción motivada, que está plenamente fundamentada desde el punto de vista sanitario”, afirmó Brouns en VRT NWS. “No existe ningún peligro para la salud pública. Junto con De Watergroep, también estableceremos un plan de seguimiento y acción para reducir aún más los residuos”.
En Westhoek, a veces hay que interrumpir la extracción de agua potable porque los niveles de pesticidas son demasiado altos. En octubre, una investigación demostró que el tipo más pequeño de PFAS, el ácido trifluoroacético (TFA), también está apareciendo en masa. Estos también son residuos de pesticidas. Se requiere un método costoso para filtrar TFA y triazoles del agua.
Sin embargo, Brouns está convencido de que esta solución minimiza los riesgos al máximo. “Al igual que con el TFA, la intención no es que no pase nada. El estándar que utilizamos actualmente ya es una aplicación del principio de precaución, porque es más estricto que el valor de referencia de la OMS y las recomendaciones de Care and Health”.
