
El entrenador Hansi Flick puede respirar aliviado después de un día de lucha por el derecho a jugar para el campeón de Europa Dani Olmo.
El Consejo Superior de Deportes de España, Consejo Superior de Deportes (CSD), a Olmo y a su compatriota español Pau Víctor se les concedió inicialmente el registro. Por tanto, ambos podrán jugar en el FC Barcelona hasta que se tome una decisión final, lo que podría llevar meses.
El CSD aceptará ahora los argumentos de LaLiga y escuchar a la asociación sobre la denegación de una nueva licencia a ambos jugadores para poder tomar una decisión final. Mientras tanto, Olmo y Víctor pueden volver a jugar.
Esto también se aplica a la final de la Supercopa de España de este domingo contra el Real Madrid o el RCD Mallorca. Ambos todavía estaban sin permiso para jugar la semifinal del miércoles por la noche contra el Athletic de Bilbao (2-0). La razón de los constantes titulares que rodean a Olmo durante las últimas dos semanas son los problemas financieros de los catalanes.
Palcos VIP vendidos
El FC Barcelona está muy endeudado y al principio no pudo presentar a la liga una alternativa que cumpliera las condiciones para el registro de Olmo. Los catalanes también fracasaron en su intento de forzar el registro ante los tribunales.
La venta de palcos VIP en el modernizado estadio Camp Nou, donde el equipo aún no ha vuelto a jugar, fue lo que finalmente supuso el gran avance. Se dice que un fondo de inversión de la región árabe pagó por él 100 millones de euros, pero Barcelona inicialmente no pudo demostrar el importe total.
La salida de Olmo hubiera salido cara
Ya antes de tomar la decisión, el entrenador Hansi Flick había subrayado que “Confianza en el club y en todos los implicados“Para ser honesto, él y el equipo tampoco están contentos con la situación.
Al menos los jefes de los clubes se ahorran tener que buscar en sus bolsillos prácticamente nada. Según informes españoles, una transferencia gratuita para Olmo si no se registrara podría haberle costado al club más de 260 millones de euros. Cuando pasó del RB Leipzig al FC Barcelona por 55 millones, Olmo firmó un contrato hasta finales de junio de 2030 y tenía derecho a su salario hasta entonces.
