
Alrededor de 45 kilos de la sustancia cancerígena tetrafluoroetileno se liberaron el lunes por la tarde en forma gaseosa en una fábrica de la empresa química holandesa Chemours en Dordrecht debido a una rotura de tubería. Así lo informó la agencia medioambiental holandesa DCMR. Según el profesor emérito de química y toxicología ambiental Jacob de Boer, se trata de un PFAS y “probablemente se diluya rápidamente en el aire”.
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