
El MVP más joven de la historia de la NBA vio su carrera descarrilarse tras romperse la rodilla derecha y una larga serie de lesiones. Pero su retirada el verano pasado conmovió a todos.
Nadie sabe qué pudo haber pasado. Derrick Rose en 2012 fue el MVP más joven de la historia de la NBA, la estrella que hizo soñar a Chicago como nadie podía hacerlo desde el final de la carrera de Michael Jordan. En el primer partido de los playoffs, que los Bulls habían arrancado como cabeza de serie número 1 con la idea de ser el auténtico rival de LeBron James y los Miami Heat, Rose se rompió la rodilla derecha, iniciando un calvario que descarriló su carrera. Nadie sabe qué pudo haber pasado. Y hasta dejó de preguntar. Lo que pasó es que, con esa primera lesión de una larga serie, Rose dejó de ser la estrella de los Bulls y se convirtió en un ícono para todo aquel que ama la NBA. Uno que todavía hoy, después de que decidió dejarlo en verano, saca una lágrima a cada fan.
