
Este año el panadero estaba mejor preparado. Este año horneó muchos pasteles, tres mil para ser precisos. Según el panadero, en realidad debería haber más, pero entonces tendría que renunciar a la calidad.
También trabajó con los joyeros locales Peter y Jade Quijo. Diseñó las coronas en oro blanco y con encaje de Brujas en platino y brillantes.
