
Un portero “antiguo” en cuanto a características: poco espectáculo, mucha sustancia. Con la Diosa sigue creciendo, el Arsenal le sigue y para Spalletti puede ser una alternativa a Donnarumma
En Atalanta, y más allá, no se habló de otra cosa. Sólo se habló de Gasperini: sus elecciones de formación y sus críticas al VAR. Por supuesto, haber dejado fuera a varios titulares abrió la discusión y – legítimamente – hizo que muchos se preguntaran cuánto deseaba realmente el técnico llegar a la final. O si, paradójicamente, no hubiera tenido en cuenta que regresar a Italia cuatro días antes hubiera sido útil de cara al campeonato. Y luego, como decíamos, el ataque directo a los árbitros -incluso a los que estaban delante del monitor- con motivo del primer gol. El córner invertido, el contacto entre Dumfries y Scalvini, la posición de De Vrij: no había lugar para nada más.

