
Giorgia Meloni se prepara para el último encuentro con Joe Biden. Además, según informa Ansa, el primer ministro acogió con agrado la invitación a la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington el 20 de enero, y decidirá si participa en los próximos días. Sin embargo, según dijeron a Adnkronos fuentes que siguieron el expediente, el líder de la FDI no participará. Pero pronto, añadieron las mismas fuentes, Meloni debería volar a Washington para una reunión bilateral con el presidente estadounidense. Si finalmente acepta la invitación, la primera ministra será uno de los pocos jefes de gobierno europeos presentes.
Las críticas de Trump a Europa
Entre Trump y su amistad con Musk, Meloni podría construir una relación privilegiada y duradera con el poderoso aliado estadounidense. Pero en el fondo están las relaciones entre Trump y la Unión Europea. De hecho, ya en su primer mandato el presidente estadounidense había demostrado ser un socio amable, llegando incluso a definir a Europa como “un enemigo de los Estados Unidos” y hoy las principales cancillerías europeas esperan con gran expectación la primera movimientos del nuevo presidente.
El espectro de los aranceles y lo desconocido sobre el apoyo a Ucrania
En particular, preocupan las medidas económicas con la introducción de aranceles y las opciones con respecto a Ucrania. Sin tener en cuenta el deseo ya declarado de ver un aumento de las contribuciones para gastos militares en apoyo de la OTAN. Cabe señalar también que Meloni ya tuvo un contacto inicial con Trump a través de una breve conversación al margen de la inauguración de Notre Dame en París. Por último, podría pesar mucho el hecho de que Meloni probablemente se encuentre en la ceremonia con sólo otra compañía europea, la del húngaro Viktor Orban.
La agenda del primer ministro sigue siendo una bailarina
También por estas razones la agenda del primer ministro sigue fluctuando. Lo que sí está confirmado es la cita con el predecesor de Trump, antes de su toma de posesión: de hecho, se espera en Roma a Joe Biden, quien, además del Papa Bergoglio, el 11 de enero, apenas nueve días antes de la expiración formal de su mandato, vea a Meloni en Villa Doria Pamphili y al presidente Sergio Mattarella en el Quirinale. A pocos días del viaje a Washington, está prevista una misión, que se está definiendo y aún no oficializada, en Abu Dabi, que se produce apenas diez meses después de su primera visita a los Emiratos Árabes Unidos (en marzo de 2023), cuando anunció el inicio de “un capítulo nuevo y sólido en las relaciones entre Italia y los Emiratos Árabes Unidos”, después de años de tensiones que han frenado el desarrollo de sinergias. El pasado 18 de noviembre Meloni, al margen del G20 en Río de Janeiro, el Primer Ministro se reunió con el príncipe heredero del Emirato de Abu Dabi, el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan. En el centro de ese encuentro estuvo el fortalecimiento de la cooperación en materia de inversiones, discusión que podría retomarse en un par de semanas.



