
Aún no está claro quién es ese hombre, pero medía aproximadamente 1,75 metros y tenía entre 36 y 50 años. También padecía una enfermedad reumática que pudo deberse a un estilo de vida lujoso.
Todo indica que fue una figura importante en Ypres. Por ejemplo, una tumba de piedra era algo muy excepcional en aquella época. El esqueleto pronto se exhibirá en una exposición en el Museo Yper.
