
En Milán, se da luz verde al entierro de las cenizas de los animales domésticos en los cementerios de la ciudad, dentro de la tumba donde ya se encuentra el propietario. El Ayuntamiento de Milán, mediante decisión de gestión, aplica la ley regional y establece los procedimientos y requisitos para solicitar el entierro. Por voluntad del causante o de los herederos, podrán, por tanto, ser admitidos perros, gatos, roedores, aves, peces, tortugas, conejos, hámsteres, hurones y todos los demás animales que se tengan por compañía o placer, sin fines productivos, laborales o alimentarios. enterrados en cementerios milaneses junto a sus dueños.
En la lápida del objeto o en la tumba familiar, se prohíbe cualquier epígrafe que haga referencia a la mascota y la colocación de imágenes que la representen en la tumba; sin embargo, se permite una fotografía del fallecido junto con su animal. El entierro puede realizarse en celdas pequeñas (dos urnas cinerarias en total, una de las cuales es para el animal), en columbarios (tres cajas de restos/cenizas como máximo) o en tumbas familiares (en este caso el entierro del animal debe realizarse ocupan el espacio de una urna para cenizas). La condición principal, prevista por la ley regional, es que el animal debe ser enterrado junto con o después del entierro de su dueño, en el mismo objeto o tumba familiar.
Cualquier movimiento del propietario fallecido del animal implicará también el movimiento de las cenizas de la mascota y, en el caso de que el nuevo destino no pueda acoger a ambos, las cenizas del animal tendrán que ser recogidas por los familiares del fallecido o por aquellos que han solicitado el traslado. No se permite la dispersión de las cenizas de los animales en los cementerios, ni su colocación en el cinerario común ni en el osario común.
El concejal de Servicios Cívicos: «Un acto de civilización que muchos estaban esperando»
«El entierro de animales domésticos en los cementerios urbanos – afirma el concejal de servicios cívicos del Ayuntamiento de Milán Gaia Romani – es un acto de civilización que muchos estaban esperando. Sabemos como hoy en día, cada vez más, muchas personas establecen con sus mascotas una relación especial como la que tiene un familiar cercano y saber que pueden descansar junto a ellos, garantizándoles un entierro digno, es sin duda una iniciativa de gran atención y sensibilidad. que da alivio a quienes aman a los animales y comparten un pedazo de su existencia con ellos.”




