
La reestructuración del Grupo Benetton bajo la dirección del director general Claudio Sforza avanza. Tras el cierre de numerosas tiendas en Italia, la atención se centra ahora en las actividades de Benetton Manufacturing. La empresa con sede en Ponzano Veneto ha comenzado a cerrar sus operaciones en Túnez y ya está en conversaciones con el gobierno del norte de África para crear incentivos de inversión para las partes interesadas.
En 2023, como parte de su estrategia de sostenibilidad, la empresa optimizó el consumo de tejidos en las fábricas tunecinas de Benetton Manufacturing y logró un ahorro del 4,2 por ciento, el equivalente a 326 kilómetros de tejido. Esta medida no sólo tuvo un beneficio económico de 1,2 millones de euros, sino que, según Benetton, también tuvo un impacto significativo en la sostenibilidad de los productos.
Sin embargo, en medio de la crisis actual, el Grupo Benetton ha decidido reducir las actividades de producción en Túnez. Según el diario italiano Il Nord Est, el objetivo principal es asegurar el futuro de la planta de Sahline (Monastir). La instalación cubre 33.000 metros cuadrados de espacio de producción y está ubicada en un terreno costero de 16 hectáreas.
Actualmente, el director general está buscando compradores que estén dispuestos a contratar a los más de cien empleados del lugar. El grupo Benetton ha señalado que venderá la planta a un precio atractivo, siempre que se creen incentivos para el establecimiento de nuevas actividades. El Grupo Benetton produce actualmente el 60 por ciento de su producción a través de contratistas externos y el 40 por ciento de su producción en sus propias fábricas. Como parte de la estrategia de la empresa, el director general tiene previsto aumentar la proporción de pedidos externos para garantizar el empleo en Italia y reducir significativamente los costes de producción.
Disminución de la producción en Túnez
La reducción de las actividades en Túnez está vinculada a una disminución progresiva de los volúmenes de producción a medida que los pedidos siguen disminuyendo. Se espera que la producción cese por completo a finales del primer trimestre de 2025. Esta situación está provocando un gran malestar entre los empleados de Benetton Manufacturing en Túnez, que recientemente se declararon en huelga. Sin embargo, la huelga fue pospuesta hasta el 16 de enero.
Desde que asumió el cargo en verano, el director general ha estado trabajando en un plan de reorganización integral. El objetivo es reducir a la mitad las pérdidas hasta finales de 2024 en comparación con 2023, de 230 millones de euros a unos 110 millones de euros. Para 2025 se espera una nueva reducción de las pérdidas hasta 50 millones de euros, mientras que para 2026 se espera un resultado equilibrado. Una parte clave del plan es el cierre de 500 tiendas, tanto operadas directamente como franquiciadas. Sin embargo, por el momento no hay planes de despidos masivos.




