
El hecho de que la ciudad haya podido adquirir los modelos representa un primer paso en la renovación del puente. El nuevo ayuntamiento quiere honrar su patrimonio e incluso nombró un concejal de Tradiciones de Ostende.
“Los tenemos ahora. Eso es lo más importante. Ya no pueden desaparecer en una colección privada. En el siguiente paso buscaremos un artista que pueda reconstruir las estatuas basándose en los modelos y colocarlas en el puente”, afirma Nico Geldhof, consejero de Tradiciones de Ostende.
La ciudad pagó alrededor de 3.000 euros por los modelos, pero la cosa no se queda ahí. Ostende también quiere hacer réplicas de las estatuas de bronce que se encontraban encima de los pilares.

