Sequía prolongada por un lado, inundaciones y lluvias intensas por el otro: Italia está cada vez más amenazada por la crisis climática.
En 2024, y por tercer año consecutivo, más de 300 fenómenos meteorológicos extremos azotaron la Península, hasta alcanzar los 351.
Una cifra que no ha dejado de crecer durante los últimos diez años: en 2024, los fenómenos extremos fueron casi seis veces más que los 60 de 2015, lo que supone un +485%.
Son los datos del Observatorio Climático de Legambiente City, creado con el grupo Unipol, que considera a Emilia-Romaña como la región más afectada, seguida de Lombardía, Sicilia, Véneto y Piamonte.
El informe se centra luego en el transporte: se produjeron 22 fenómenos meteorológicos extremos con daños y suspensiones en trenes y transporte público local




