
METROIlano, 27 de diciembre (askanews) – Las fiestas suelen ser sinónimo de familia, convivencia, almuerzos y cenas en compañía. Para vivir los posibles excesos de estos días con mayor serenidad tanto física como emocional, especialmente cuando estás embarazada o intentando quedarte embarazada, puedes seguir algunos consejos elaborados por el Dr. Mauro Cozzolino.especialista en Medicina Reproductiva del Centro IVI de Roma.
La relajación es muy importante: no hay evidencia científica de que exista un período mejor que otro para la concepción, pero el ambiente relajado de las vacaciones ciertamente ayuda. Aprovechar este momento de desapego del ritmo frenético de la rutina diaria para disfrutar de la familia y la serenidad será de gran beneficio para la concepción pero también para la salud mental en general.
Para no ceder a los excesos de la mesa, es posible disfrutar de las clásicas “golosinas” sólo durante las fiestas más importantes, el resto de días será mejor respetar una dieta equilibrada y saludable, sin ayunos preparatorios o; decisiones drásticas para compensar los atracones. Un consejo también es reducir las porciones de cada plato y masticar lentamente.
Es importante no olvidar las buenas prácticas de higiene y los alimentos que se deben evitar incluso en vacaciones: lavar bien las verduras y frutas que se van a consumir crudas (incluidas las ensaladas preparadas) antes de manipularlas y consumirlas. Consumir alimentos ricos en vitaminas del grupo B. Las vitaminas B6 presentes en las espinacas, legumbres y patatas, además de correlacionarse con una mayor probabilidad de concepción y un menor riesgo de aborto, favorecen el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
Las vitaminas B12, presentes principalmente en la carne, el pescado, la leche y los huevos, tienen una función fundamental en la producción de glóbulos rojos y en el desarrollo de la médula ósea. Sí a los alimentos fuentes de grasas buenas, amigos indiscutibles de la fertilidad, como el aceite de oliva virgen extra, el aguacate, el coco, las aceitunas, las semillas oleaginosas y los frutos secos, los huevos ecológicos, el pescado azul y el salmón salvaje, ricos en ácidos grasos omega-3.
Por último, no te dejes llevar por la pereza: lo que importa es entrenar con moderación, pero con constancia, basta con regalarse unas horas al aire libre, realizando actividades de intensidad moderada como una caminata rápida. o un agradable paseo en bicicleta.
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