
Worthy de Jong camina relajado hasta la plaza donde de niño pasaba horas practicando lanzamientos, trucos y fintas. Twatwaplein en Blauwdasstraat en Zuidoost es el lugar donde De Jong recuerda su año. “Aquí hay años”, afirma. “Aquí es donde se sentaron las bases y este es uno de los lugares que ha sido un pilar en la construcción de esto”.
Impacto
El año 2024 fue un gran éxito. Por la medalla de oro en París, pero también por lo que pasó después. El deporte del baloncesto está en auge, según constata De Jong. El hecho de que ahora se estén construyendo Cruyff Courts donde la atención no se centra en el fútbol, sino en la canasta, le dice mucho. “Que hemos tenido un impacto y que estamos progresando. Que hay crecimiento en nuestro deporte”.
El lanzamiento que lo cambió todo
Y eso se debe en parte a ese lanzamiento en el último segundo de la final olímpica. ¿Le preguntaron a menudo qué estaba pasando por su mente en ese momento? Se ríe: “Sí, muy a menudo. Yo también lo entiendo. Es intuitivo y sientes el momento. Tomas la oportunidad, el riesgo de ir por 2 puntos en lugar de 1. Y eso cambia todo”.
Superar
¿Cómo ve De Jong el año 2025? Por supuesto, parece difícil superarlo el año pasado. “No creo que se trate de superarse, creo principalmente que se trata de seguir disfrutando de lo que haces”, afirma. “Creo que 2025 puede ser un año aún mejor, si lo que hemos logrado en 2024 da sus frutos. Que tengamos más canchas, que tengamos más lugares donde los niños puedan jugar baloncesto”.
