
El presidente sirio depuesto y huido, Bashar al-Assad, es otro dictador más al que se le concede asilo en Rusia. Aunque EE.UU. también ha dado cobijo a varios déspotas fugitivos. El denominador común: “Normalmente no les falta nada en su lugar de exilio”, dicen los investigadores.
Mantente informado
Si quieres mantenerte informado sobre todo lo relacionado con la guerra en Ucrania, suscríbete a nuestra newsletter mantente informado.

