
La estudiante canadiense Javeria Wasim (19) experimentó recientemente de forma muy dolorosa que el conocido caramelo Jawbreaker (‘rompe mandíbulas’) no en vano se llama así. Se supone que debes lamer la bola grande y dura, pero ella le hundió los dientes y se rompió la mandíbula en dos lugares. Tuvo que mantener la boca cerrada durante seis semanas y sólo podía consumir alimentos líquidos. Fue duro, pero ella también hila.
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