
Un hombre de 41 años de Blankenberge, sospechoso de haber mordido el dedo meñique de uno de sus compañeros de casa en Maasmechelen, podría tener que pasar doce meses en prisión o realizar 120 horas de servicio comunitario por ello. “Pero no mordí nada. Era su pitbull”, se defendió el martes ante el juez el hombre de 40 años. Por tanto, pide la absolución.
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