
El ex presentador de radio Sven Pichal (45) acaba de recibir su sentencia. Le condenan a tres años de prisión, con suspensión total. Así que no habrá pena de prisión ni pulsera en el tobillo, sino tratamiento intensivo residencial y ambulatorio para sus problemas de sexualidad y adicción y una estricta prohibición de estar sin acompañante en presencia de menores. Ni él ni el Ministerio Público apelarán. A su llegada, un hombre desconocido roció a Pichal con orina. “Las imágenes que vi y envié fueron absolutamente repugnantes”.
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