
Hace frío por la mañana, claro a la hora del almuerzo, viento por la noche: cuando el tiempo hace lo que quiere, el llamado “look cebolla” ayuda. La ropa se puede poner y quitar capa por capa dependiendo de la temperatura. Así estarás preparado para cualquier clima.
Así funciona la estructura de capas
La estratificación o el look en capas generalmente implica tres capas, cada una de las cuales realiza su propia tarea. La primera capa, la capa base, se coloca directamente sobre la piel y se compone de materiales ligeros y transpirables, como camisetas de algodón, polos, camisas o prendas de punto ligeras, dice el asesor de compras Andreas Rose.
A esto le sigue la capa intermedia, que aísla. Para ello son especialmente adecuadas las prendas más pesadas, como jerseys o camisas de franela. La capa más exterior protege contra el viento y las inclemencias del tiempo, incluidos abrigos, chaquetas o cárdigans de punto grueso. Es importante que la capa exterior sea siempre un poco más gruesa que las capas inferiores.
Combina materiales inteligentemente
Una blusa lisa debajo de un suéter de punto grueso o una chaqueta de cuero sobre un top de encaje suave: si usas diferentes materiales, puedes agregar variedad a tu atuendo, dice Rose. Lo ideal es que los tejidos lisos y suaves queden directamente sobre la piel, mientras que los materiales más resistentes, como la lana o el denim, se llevan en el exterior.
Combina los colores armoniosamente
El aspecto cebolla ofrece muchas posibilidades en cuanto a color. Según el experto, los tonos claros como el blanco, el beige o los tonos pastel son adecuados para la capa base, mientras que los colores más oscuros como el azul marino o el negro son adecuados para las capas exteriores.
Una variante popular en invierno es el look tono sobre tono, dice Andreas Rose. Se llevan distintos tonos de un color, como diferentes tonos de beige o gris, uno encima del otro. (dpa)



