
Todo terminó en la batalla entre FC Marlène y Hovocubo/Veerhuys. Ambos equipos podían clasificarse para el grupo del campeonato, pero el grupo de descenso también era una posibilidad. Después de cuarenta minutos efectivos de fútbol sala, el marcador era 3-4, lo que supuso una gran decepción para el equipo local de Heerhugowaard. Mientras tanto, los jugadores del nuevo club de Hoorn saltaban de alegría.
