
Los vehículos eléctricos como vehículos de empresa ofrecen importantes ventajas fiscales. Unas normas fiscales favorables y una amortización especial hacen que esta opción sea especialmente atractiva para empleados y empresas.
Fiscalidad favorable del beneficio monetario
Los coches eléctricos como vehículos de empresa están sujetos a normas fiscales preferenciales. La regla del 0,25 por ciento se aplica a los vehículos con un precio bruto de lista de hasta 70.000 euros (a partir de 2024). Para los modelos más caros, la tasa es del 0,5 por ciento. Este reglamento reduce significativamente el beneficio monetario imponible en comparación con los vehículos de empresa clásicos.
Por ejemplo, uno coche electrico Con un precio bruto de catálogo de 50.000 euros, se grava un beneficio monetario anual de sólo 1.500 euros. Para un motor de combustión comparable, sin embargo, el impuesto sería de 6.000 euros, como explica el ADAC. Los híbridos enchufables que tienen una autonomía eléctrica de al menos 60 kilómetros (a partir de 2025: 80 kilómetros) y tienen unas emisiones de CO2 inferiores a 50 g/km también se benefician de una fiscalidad más barata.
Incentivos fiscales para empresas
Las empresas se benefician de ventajas financieras mediante una amortización especial. Según información del ADAC, desde la introducción de la Ley de Desarrollo Fiscal, los coches eléctricos con unas emisiones de CO2 de un máximo de 50 g/km pueden amortizarse hasta el 50 por ciento del coste de compra durante el primer año. Este reglamento promueve el cambio hacia una movilidad respetuosa con el medio ambiente y al mismo tiempo reduce la carga fiscal.
Los menores costes operativos también tienen un efecto positivo. Según United Wage Tax Aid (VLH), los coches eléctricos tienen menores costes de mantenimiento y energía en comparación con los motores de combustión, lo que reduce los costes operativos generales a largo plazo.
Nuevos límites de precios y seguridad de planificación
A partir de 2024, el límite del precio bruto de lista para la regla del 0,25 por ciento se ha elevado de 60.000 euros a 70.000 euros. Esta medida permite utilizar modelos de mayor precio y con ventajas fiscales. El 4 de septiembre de 2024, el Gabinete federal decidió ampliar aún más la regulación a los vehículos eléctricos con un precio bruto de catálogo de hasta 95.000 euros. El gobierno federal planea reforzar aún más el atractivo de los vehículos eléctricos de empresa, ya que los objetivos climáticos para 2030 siguen siendo ambiciosos. Según las evaluaciones actuales, la ampliación de la infraestructura de carga se considera un requisito previo clave para satisfacer la creciente demanda.
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