
Noticia | 05-12-2024 | 17:15
Para acelerar la sostenibilidad de la industria y evitar más retrasos en el corredor del Delta del Rin (RDC), el gobierno ha decidido priorizar la infraestructura de hidrógeno y CO₂. Esta decisión contribuye a la transición oportuna hacia la energía sostenible, a hacer que los Países Bajos sean menos dependientes de países extranjeros y a alcanzar los objetivos climáticos. La decisión proporciona claridad a los involucrados y sienta una base sólida para una industria más limpia. Hoy, el Ministro Hermans (Clima y Crecimiento Verde), también en nombre del Ministro Madlener (Infraestructura y Gestión del Agua) y del Ministro Keijzer (Vivienda Pública y Ordenación del Territorio), informará hoy a la Cámara de Representantes sobre esta decisión.
Un paso importante para hacer que la industria sea más sostenible
El corredor del Delta del Rin es un proyecto a gran escala para construir tuberías subterráneas desde el puerto de Rotterdam, pasando por Moerdijk, hasta Alemania. Este proyecto es esencial para el futuro de nuestra industria. La instalación de gasoductos para hidrógeno y CO₂ reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y proporciona a la industria la infraestructura necesaria para una producción más limpia. Esto no sólo contribuye a los objetivos climáticos, sino que también fortalece el desarrollo de una economía sostenible.
Realización más rápida y claridad
El plan original para la República Democrática del Congo, que combinaba múltiples modalidades como amoníaco y cables de corriente continua, resultó demasiado ambicioso y complejo. Las interdependencias y las limitaciones espaciales provocaron retrasos importantes. Al centrar ahora el proyecto en el hidrógeno y el CO₂, importantes para hacer que la industria sea más sostenible, el proyecto puede avanzar y proporcionar claridad a todas las partes involucradas.
Esto permite que los gasoductos de hidrógeno y CO₂ se realicen según un calendario claro, cuya finalización está prevista entre 2031 y 2033. Esto ofrece a las empresas la seguridad de seguir realizando las inversiones necesarias en tecnología sostenible. Al mismo tiempo, fortalece la posición de los Países Bajos como centro internacional de hidrógeno y lugar confiable para el almacenamiento de CO₂.
Consecuencias para el amoníaco y los cables de CC
El gobierno ha optado por eliminar el amoníaco del proyecto de la República Democrática del Congo. Este plan aún no se ha desarrollado lo suficiente y necesita más tiempo. También se decidió no incluir una tubería reutilizable en el proyecto por el mismo motivo. Queda abierta la posibilidad de realizar estos componentes más adelante.
Los cables de corriente continua necesarios para los llamados aterrizajes profundos de la energía eólica marina (la infraestructura necesaria para transportar la electricidad generada por los parques eólicos marinos al continente) ahora también quedan excluidos del proyecto. Esto tiene consecuencias para la disponibilidad oportuna de energía verde en los Países Bajos. Tennet estima que los cables no se tenderán hasta 2040 en adelante. Por eso se buscan urgentemente vías alternativas.
La decisión evita más retrasos
El gobierno reconoce el impacto de esta decisión, pero enfatiza que adherirse al enfoque integrado original retrasaría seriamente todos los componentes. Esta elección crea espacio para instalar la infraestructura necesaria de hidrógeno y CO₂, que puede acelerar la sostenibilidad de la industria. Esto proporciona seguridad a las partes involucradas y fortalece la cooperación internacional, también con Alemania como socio.
