
Los residentes de los distritos de Emmerhout y Bargeres sufren molestias debido a las drogas, el ruido y los fuegos artificiales. Motivo por el que las facciones PVV y PvdA hacen preguntas al respecto. El alcalde Eric van Oosterhout afirma que se está intensificando la supervisión, pero que la aplicación de la ley resulta especialmente difícil en el caso de los fuegos artificiales.
Anoche se celebró una reunión en Emmerhout en la que los vecinos expresaron su preocupación por la situación en torno al campo deportivo. “Por las noches se vende droga y también hay contaminación acústica”, afirmó Klaas Bosma (PVV), quien planteó la cuestión.
Según el líder del grupo, esto ya se ha planteado más de una vez al alcalde y a la policía.
Además de Emmerhout, Bargeres también se enfrenta a molestias, pero de otro orden. Según Ugbaad Kilincci (PvdA), los residentes locales están cansados de las fuertes explosiones. “Esto también ocurre en otros pueblos y barrios”, afirma Kilincci. “¿Qué vamos a hacer al respecto?”
Van Oosterhout está de acuerdo con los problemas que rodean la pista deportiva de Emmerhout. Según él, todas las autoridades han dado la voz de alarma y se están intensificando los esfuerzos. De policías a policías locales, de boas a entrenadores de barrio. “En este sentido, detrás del nombre de Angelslo hay un asterisco”, afirmó el alcalde.
El municipio también está analizando las experiencias de la Academia Angelslo, que comenzó a principios de este año en el barrio adyacente.
La Academia Angelslo debe demostrar su valía como una iniciativa que ayuda al barrio y a los jóvenes. Las lecciones aprendidas allí también pueden aplicarse en Emmerhout.
En cuanto a las molestias causadas por los fuegos artificiales, según Van Oosterhout se trata de una pregunta repetitiva pero justificada. Por eso se hacen todos los esfuerzos posibles para combatir los problemas con la policía y la policía militar en el frente. Y eso, según el alcalde, está dando sus frutos. Se interceptan fuegos artificiales y se detiene a personas.
Van Oosterhout: “La semana pasada se incautaron 1.000 kilos de fuegos artificiales en Klazienaveen. Esto no es bueno para el tejado, pero menos aún para la gente que vive en la zona”. Pero la policía debe basarse principalmente en los informes, según el alcalde. La aplicación de la ley es difícil, porque un acto con las manos en la masa es difícil. “Después de la explosión, el autor ya se ha ido”.
