
Con demasiada frecuencia los proyectos de vivienda se suspenden por temor a ahuyentar a una especie animal o vegetal protegida. Los murciélagos, las martas o incluso una planta rara como la gran garra de león suelen ser aguafiestas. En realidad, el resultado final es peor para la naturaleza en su conjunto. Así lo afirma el cofundador Nico Wissing de NL Greenlabel, quien explica cómo se pueden hacer las cosas de manera diferente. “Abrazo cada árbol, pero a veces llega hasta el final”.
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