
Los biatletas alemanes se perdieron el podio de relevos en Kontiolahti en condiciones difíciles. Al final el déficit fue claro. El metro causó problemas.
Tras quedar tercero el sábado en el relevo mixto individual, el equipo alemán de biatlón sufrió un pequeño revés al inicio de la temporada. En Kontiolahti, Finlandia, el equipo de relevos masculino formado por David Zobel, Johannes Kühn, Philipp Nawrath y Philipp Horn se perdió el podio y quedó cuarto.
Con ello se rompió una racha especial para el cuarteto de la Federación Alemana de Esquí (DSV): los equipos de relevos alemanes ya habían llegado al top 3 en diez carreras consecutivas de la Copa del Mundo.
Sin embargo, Zobel, Kühn, Nawrath y Horn se quedaron lejos de esto en Kontiolahti con nueve disparos de sobra y un penalti en el último tiro. Al final, los suecos, terceros clasificados, se quedaron casi medio minuto por detrás. Ganó el cuarteto francés (1:18:24 horas).
El equipo alemán tuvo problemas especiales con la superficie. Después de que los atletas comenzaran en las mejores condiciones el día anterior, las temperaturas aumentaron significativamente durante la noche.
Con unos seis grados centígrados y lluvia, la nieve se volvió muy viscosa. “La lluvia no fue buena para el recorrido. Es realmente triste. Ayer era un hermoso paraíso invernal”, lamentó el corredor titular alemán David Zobel en una entrevista con ZDF.
Sin embargo, se mostró satisfecho con su actuación en el campo de tiro, donde Zobel no cometió ningún error. Sin embargo, el jugador de 28 años llegó a una conclusión ambivalente: “Hoy es doble. Estoy muy orgulloso de mi tiro. Sin embargo, fue difícil correr. No me sentí en óptimas condiciones físicas. Pero así son las cosas. La primera carrera ha terminado”.
