
“Es un desafío importante y complicado al que nos enfrentamos”, reconoce Susanne Zuidhof, directora de Geriant, una organización asistencial que asesora a personas con demencia y a sus seres queridos en Holanda Septentrional. “Alguien con demencia necesita cada vez más apoyo y atención. Y esto sólo será más difícil en el futuro a medida que aumente el número de personas con demencia, especialmente porque cada vez hay menos personal sanitario disponible”.
Una “región amiga de la demencia”
Esto requiere decisiones más acertadas, afirma Zuidhof. Precisamente por este aumento, explica, es importante preparar y organizar mejor a la sociedad para ello. El objetivo: vivir más tiempo en casa. Los medios: el uso de cuidados informales por parte, por ejemplo, de familiares, voluntarios, vecinos y administradores de casos.
“Nos fijamos principalmente en lo que una persona todavía puede hacer para poder vivir de forma independiente y en casa durante más tiempo, y hacerlo de forma agradable, con una red sólida a su alrededor a la que pueda recurrir”.
El texto continúa debajo de la foto.
