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El gobierno de Francia advirtió a la Asamblea Nacional que no actuara imprudentemente después de que el partido de extrema derecha emitiera un nuevo ultimátum sobre concesiones presupuestarias, la última medida en una lucha que podría derrocar a la administración.
El primer ministro Michel Barnier dijo anoche que descartaría un plan para aumentar los impuestos a la electricidad, cumpliendo una de las demandas de RN. Pero el partido de Marine Le Pen ha insistido en que todas sus exigencias de “línea roja” deberán cumplirse si el gobierno quiere evitar un voto de censura tan pronto como la próxima semana.
El destino del presupuesto y el de la administración de Barnier siguen en gran medida en manos del RN, que es el partido más grande y un bloque de votantes clave en la Asamblea Nacional.
“¿Realmente quieren Le Pen y RN aprobar un presupuesto para Francia? O hacer [they] ¿Quieres enviar a Francia contra el muro? “Se necesitan dos para encontrar compromisos”, dijo el viernes la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, en el canal de televisión France 2, añadiendo que “se necesitan dos para encontrar compromisos” después de que el primer ministro hiciera una “gran concesión” en el impuesto a la electricidad.
La RN ha dejado claro que planea mantener la presión. “Todavía hay dificultades. Es jueves. Tiene hasta el lunes”, advirtió Le Pen en el periódico Le Monde el jueves por la noche.
Los costos de endeudamiento de Francia superaron ayer a los de Grecia por primera vez, mientras los inversores temen que el gobierno no pueda aprobar un presupuesto para ajustarse el cinturón. La agencia de calificación S&P tomará una decisión sobre la calificación de la deuda del país a última hora del viernes.


