
El Feyenoord lleva años teniendo problemas con su propio núcleo duro. Las agresiones, el antisemitismo y las declaraciones homofóbicas garantizan que los hooligans entren periódicamente en contacto con la policía y el poder judicial. El editor Bram Endedijk descubrió que el Feyenoord no siempre castiga a estos hooligans, sino que a menudo busca activamente la cooperación.
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- Invitado:
- Bram Endedijk
- Presentación:
- Gabriela Ader
- Editorial:
- Cas Reijnders
- Asamblea:
- Bajo van Win
- Coordinación:
- Henk Ruigrok van der Werven
- Foto:
- PAN

