
La antigua empresa familiar Soliver en Rumbeke fue adquirida hace seis años por el grupo germano-peruano AGP. Allí trabajan unas 400 personas fabricando lunas para camiones y coches de lujo.
Además de Rumbeke, AGP también tiene sucursales en Evergem y Zwijnaarde. El grupo matriz se encuentra en una situación desesperada y ya ha tenido que cerrar sucursales en México, China y Estados Unidos. Esperamos que no tengamos que llegar a esto.



