
El sitio ahora no sólo ofrece espacio para asociaciones, sino que también se convierte en un lugar ideal para pequeños eventos. “El antiguo establo ha dado paso a este hermoso edificio”, afirma Daan Mostaert, concejal de Cultura de Lendelede. “Nuestras asociaciones tendrán aquí un hermoso lugar de reunión en un entorno verde único. Los niños también podrán jugar en el bosque cercano”.
Las obras medioambientales en torno a la granja y al patio aún no han finalizado, pero los animales del lugar siguen viviendo allí. El pan ya se hornea en el antiguo horno de la antigua granja, lo que confiere al lugar un encanto extra auténtico.
A menos de 1 kilómetro del centro de Lendelede, este oasis verde ofrece un lugar de descanso para residentes y visitantes. El proyecto enfatiza la importancia de la conservación de la naturaleza y el fortalecimiento de la vida comunitaria al ofrecer espacios de encuentro y actividad.



