
Desgraciadamente, esta mañana ha sido una gran decepción para muchas víctimas, porque muchos de esos objetos ya no están allí. “Bolsos y faldas de Chanel. Son artículos realmente caros”, dice Halima Guenar, una de las víctimas.
Muchos califican todo el asunto de fraudulento. “Mis cosas no fueron vendidas ni robadas, pero aun así no pude recogerlas. Me estafaron, me estafaron por completo”, responde Pascale De Breucker.
Las emociones estallan e incluso la policía tiene que intervenir. Señalan al directivo como culpable. Las víctimas planean acudir a los tribunales. La propia gerente afirma que actuó de buena fe. Aún no hay ningún sospechoso por el robo.
