
El hijo, como sus vecinos, también sufrió mucho por parte de su padre. Así se desprende de un proceso judicial de marzo de 2021, al que Visser no se presentó.
Amenazas, discusiones e intimidación (sexual)
El hijo quería echar a su padre de casa porque causaba graves molestias. A menudo había discusiones y ya no se sentía seguro en casa gracias a su padre. Según el hijo, también hubo constantes amenazas e intimidaciones por conductas sexuales inapropiadas. También hacia la exnovia del hijo, según el fallo.
Se decía que había una disputa financiera por la venta de la casa, pero Visser no estuvo presente durante el proceso judicial a finales de febrero. Según los investigadores, en ese momento ya no estaba vivo.
