do‘Estuvieron allí una vez it-girlfiguras imposibles de incluir en una única definición, suspendidas a medio camino entre modelos, actrices, socialités y herederas. Con su estilo dictaban la ley, ganándose la fama con looks personales y refinados, fotografiados fuera de los desfiles o de los eventos más glamurosos de la temporada. Alexa Chung, Leandra Medine Cohen, Olivia Palermo, Sienna Miller, Blanca Miró: lo que tenían en común, en la mayoría de los casos, era un blog dedicado al estilismo y un estilo envidiado por todo el mundo. Pero ¿Qué pasó después de ellos?
Con la llegada de las redes sociales definir la figura de las it-girls se ha vuelto aún más complejo. Muy seguido, pero no tan mainstream como para ser un influencer. Entusiastas de la modapero aún independientes y desconectadas de la lógica puramente comercial, las it-girls 2.0 se mueven en un territorio híbrido. Frescos como quienes los precedieron, con el objetivo de cultivar un vestuario que refleje su personalidad, son un Fuente inagotable de ideas de estilo. Para todas las edades.
It-girl 2.0: las estrellas de la web
Puro espíritu de la épocacarisma innato, difícil de describir y encasillar. La de las It-girls, de hoy y de ayer, es una cualidad inefable, que debe distinguirse claramente de la profesión de las influencers y de la de las celebridades, de las que se habla más por su vida que por su estética. Sin embargo, tienen en común un gran número de seguidores en las redes sociales, donde algunos de ellos han construido sus propios comunidad y posteriormente se ganó el interés de marcas y casas de moda internacionales. Así sucedió Matilda Djerf, it-girl dale estilo escandinavo acogedor y nostálgico. Su atractivo ultrafemenino pero también inclusivo y de vecina se volvió tan reconocible que se convirtió en tendencia y más tarde en marca de moda.
El estilo escandinavo de Matilda Djerf, desde su perfil de Instagram @matildadjerf
Parábola diferente sobre el éxito de Emma Chamberlain, quien como estrella de YouTube ahora es reconocida como pionera en el campo de la moda ecléctica y vintage. Entre artículos encontrados en tiendas de segunda mano y looks totales creados por las Maisons que compiten por vestirla, sus conjuntos hablan a una generación que busca autenticidad e individualidad.
El estilo pop de la nueva escena portuguesa
Recoger el testigo del estilo insólito pero incisivo de Leandra Medina Cohen, quizás la última de las it-girls como solíamos pensar en ellas, ella es Vicky Montanari. Líder de un movimiento estilístico portugués basado en look con colores vitamínicoses decir, el mix&match llevado al extremo, su estilo oscila entre el romanticismo y el casual chic, sin llegar a ser aburrido. Junto a ella, Mafalda Patricio Destaca por sus outfits irreverentes pero elegantes, con toques masculinos y otros retro. Rita Moctezuma encanta con su estilo boho-chic con referencias folk, caracterizado por maxi vestidos flotantes y accesorios hechos a mano. Caetana Botelho Afonso destaca por su estética preppy contemporánea, compuesta por trajes a medida revisitados con detalles atrevidos y colores pop. Mientras Inês Isaías Y Bárbara Santiago combinan ropa urbana y tendencias centrándose en piezas esenciales enriquecidas con siluetas estructuradas y joyas llamativas que realzan cada look.
Vicky Montanari y uno de sus looks caóticos, pero cool. Del perfil de Instagram @vicmontanari
La respuesta francesa très chic
Para contrarrestar la exuberancia de las it-girls portuguesas, la encanto discreto de la escena francesa. Jeanne Damas ella sigue siendo la cara simbólica de este movimiento, con su guardarropa minimalista pero encantador, compuesto por vestidos florales, blazers masculinos y ese toque natural de una verdadera parisina. Junto a ella, Camille Rowe trae una nota bohemio moderno, con una mezcla de prendas vintage y detalles rockeros que hablan de una elegancia rebelde. Camille Charrière, en cambio, representa la versión más contemporánea del estilo francés, hecha de combinaciones inesperadas y elecciones audaces que revelan una atención a las tendencias sin perder la amplitud.
Jeanne Damas, de dos generaciones, en uno de sus looks franceses. (Foto de Edward Berthelot/Getty Images)
Entre jerséis suaves, vaqueros de aspecto desgastado y abrigos sastre, Las it-girls francesas no siguen las tendenciaslos reinterpretan con sobriedad, transformando cada detalle en un elemento esencial de su estilo.
Desde los feeds de TikTok hasta la vida cotidiana: convertir cada conjunto en un manifiesto de personalidad es lo que hace que estas chicas sean tan geniales.
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