
El Centro Hunebed fue el centro de investigaciones arqueológicas ayer y hoy durante el ‘Lab on the Road’. Los empleados de la Agencia del Patrimonio Cultural de los Países Bajos examinaron todo tipo de hallazgos excavados.
Por ejemplo, Albert Klein se llevó consigo una especie de punzón que quería examinar. Lo encontró en 1976 en un campo de Nieuw-Weerdinge. “Creo que es de material óseo y muy antiguo”, afirma al llegar. Utilizando tecnología avanzada, como cámaras de rayos X e infrarrojas, los hallazgos se examinan minuciosamente para determinar su autenticidad, origen y tipo de material. Equipo que trajeron para la ocasión los ‘súper arqueólogos’ de la Agencia del Patrimonio Cultural de los Países Bajos.
