
Entre los aproximadamente doscientos aficionados de la Roma que esperaban el desembarco del nuevo y antiguo entrenador Claudio Ranieri también se encontraba el tenista número 32 del mundo Flavio Cobolli, que con su hermano fue precisamente a Fiumicino: “Creo que es la persona adecuada En el momento adecuado, estamos ansiosos por que comience esta aventura. Siempre voy al estadio cuando puedo, ellos se quedaron, no miramos los resultados pero apoyamos la camiseta”, dijo a los periodistas.


