
Las imágenes son cuanto menos llamativas, pero no son nada nuevo para el Servicio Penitenciario. “Es una técnica que vemos surgir con frecuencia en varias prisiones. Los paquetes contienen a menudo drogas, un teléfono móvil u otros artículos que no están disponibles en prisión”, dijo Kathleen Van De Vijver, del Servicio Penitenciario, a nuestros editores.
Aún no está claro qué había en este paquete y si llegó a alguno de los prisioneros. La policía está investigando el caso.
