
Posteriormente fluirá agua a través de los orificios, por lo que el calor de la tierra servirá, entre otras cosas, para calefacción por suelo radiante y agua caliente sanitaria. En verano el sistema también debe proporcionar refrigeración. “Ya casi no usaremos energía. Es una instalación muy sostenible, con pocas molestias, pero sí confort”, explica Jeroen Rabaey, director general de energía geotérmica Noven.
Los 250 pozos tienen cada uno una profundidad de 150 metros y suman un total de poco más de 37 kilómetros de pozos. Esto convierte al proyecto en el más grande de Bélgica. La instalación de la red de calefacción geotérmica es el primer paso en la remodelación del antiguo Veemarkt. El sitio incluirá un mercado, tiendas, restaurantes y 150 apartamentos.


