
Cada fin de semana en Zeebrugge, cientos de conductores extranjeros toman su descanso semanal, normalmente en previsión de nuevos encargos. A pesar de las obligaciones legales que tienen los empleadores, las condiciones de vida y de trabajo de estos conductores a menudo dejan mucho que desear. Con la acción del 11 de noviembre, la policía y otros servicios participantes quieren sensibilizar al sector del transporte sobre la legislación aplicable. También se buscan pruebas de explotación y/o trata de personas.
La acción de control en la zona portuaria de Zeebrugge está organizada por la Policía Federal de Carreteras y la Policía Judicial Federal (departamento de trata de personas) de Flandes Occidental y está dirigida por la Auditoría Laboral. Además, en la acción de control participan diversos servicios de la Policía Federal y Local, Aduanas e Impuestos Especiales, y diversos servicios de inspección gubernamental y social. A la acción también asistirán varias delegaciones extranjeras a través de la Autoridad Laboral Europea (ELA).
La acción dura todo el día y por la mañana ya se habían identificado unas 90 infracciones. 76 en descanso de fin de semana, 8 en períodos de conducción y descanso y 5 personas fueron detenidas por trabajo ilegal.
