
Una vez más hay desacuerdos en el equipo de Fórmula 1 Red Bull Racing. Esta vez la pregunta es quién debería quedarse con el puesto de pilotaje de Sergio Pérez a partir de la temporada 2025. El jefe del equipo, Christian Horner, tiene un claro favorito, Helmut Marko hace campaña por otro piloto.
Quién será el sucesor de Sergio Pérez en Red Bull Racing es la última pregunta de pilotos que queda sin respuesta de cara a la temporada 2025 de Fórmula 1. La composición del equipo A también tiene un impacto directo en el equipo B. Quién se quedará con el lugar con los Racing Bulls se decidirá tan pronto como Red Bull se haya decidido por un heredero de Pérez.
Con Franco Colapinto y Liam Lawson, actualmente hay dos candidatos que tienen esperanzas legítimas en el puesto junto a Max Verstappen. Sin embargo, las opiniones internas difieren sobre cuál de los dos está actualmente por delante.
Horner ve mayor potencial en la Fórmula 1 en Colapinto
Como informa “motorsport.com”, Christian Horner y Helmut Marko no están de acuerdo sobre la cuestión del conductor. En consecuencia, Horner preferiría poner a Colapinto en la cabina, mientras que Marko preferiría a Lawson.
Los motivos de Horner no son sólo deportivos, sino también económicos. Según “motorsport.com”, el jefe del equipo ve mucho más potencial en el actual joven Williams, especialmente de cara al gran mercado sudamericano.
Marko defiende a Liam Lawson
Marko, por el contrario, prefiere a Lawson porque el neozelandés no sólo es un buen piloto, sino también un hombre de su propia escudería. Con su ascenso, Red Bull volvería a su camino original, en el que confiaba constantemente en pilotos jóvenes de su propio departamento junior.
Si Colapinto consiguiera el puesto de mando de Pérez, el camino hacia el equipo A volvería a estar bloqueado para los propios talentos de Red Bull. Entonces es posible que durante años solo tengas un lugar en el equipo B interno.
Además, el fichaje de Colapinto por sí solo podría costarle mucho dinero a Red Bull. Recientemente se especuló que Williams estaba exigiendo una tarifa de transferencia de 20 millones de euros para el argentino. Mucho dinero para un piloto que sólo tiene unos pocos Grandes Premios en su haber.

