
Proteger las actividades y proyectos de investigación, para garantizar un marco de seguridad sólido contra intrusiones extranjeras, es esencial para ofrecer confiabilidad a los socios científicos y responder a una necesidad fuertemente sentida incluso dentro del propio sistema de investigación. Éste es el objetivo del “Plan de acción nacional para proteger las universidades y la investigación italianas de las injerencias extranjeras”, que se presentará hoy en el Palacio Chigi. La intención del gobierno es detener de raíz la intromisión de países extranjeros en nuestras universidades. El principal sospechoso es el Porcelana pero en el banquillo también están los Rusia y elIrán. el regreso de Donald Trump en la Casa Blanca corre el riesgo de hacer que el panorama sea aún más inestable.
Licencias tecnológicas y descubrimientos científicos en riesgo
Patentes, licencias tecnológicas, descubrimientos científicos, experimentos: todo está potencialmente en riesgo. Ya en 2022 Copasir había escuchado al entonces Ministro de Universidad e Investigación, María Cristina Messacon el que abordó el tema de la protección del sistema universitario y de investigación como activo estratégico para el país “y objeto potencial de injerencia de actores estatales extranjeros”.
El sistema de alerta
La Consejería Universitaria ha diseñado un sistema de alerta que tiene como objetivo detectar intrusiones sospechosas. La ministra de Universidad e Investigación hablará mañana de esto y más Ana María Berniniel subsecretario de la Presidencia del Consejo Alfredo Mantovanoel presidente del Crui Giovanna Iannantuoni y el presidente del Conper (Consejo Nacional de Presidentes de Instituciones de Investigación) Antonio Zoccoli. La presentación del plan tuvo una aceleración inesperada. Avanzamos en la dirección indicada por la recomendación adoptada en mayo por el Consejo Europeo sobre el fortalecimiento de la seguridad de la investigación, para abordar los riesgos derivados de la cooperación internacional, vinculados a la transferencia no deseada de conocimientos, la interferencia extranjera y las violaciones de la ética o la integridad. El plan de acción se compara con el instrumento del “poder de oro”, los poderes especiales que ahora el gobierno puede ejercer en el frente de la innovación producida por las empresas, para proteger el interés nacional.



