
La alerta provino del Tribunal de Cuentas. Reducir la cuña fiscal puede penalizar a las familias con un solo ingreso. La maniobra, al reducir la cuña fiscal, es “ciertamente positiva” al transformar “la reducción de las cotizaciones en una medida de apoyo fiscal a los ingresos”. La solución adoptada acaba por introducir en nuestro sistema una especie de impuesto negativo, también en este caso a menudo prefigurado pero nunca previsto con una base de referencia tan amplia”, escribe el Tribunal de Cuentas en el texto de la audiencia sobre la medida. «Se trata de medidas – añade el Tribunal – que no carecen de elementos que requieren una cuidadosa reflexión: de hecho, acaban agravando la penalización de las familias con un solo ingreso y complicando aún más la gestión de las obligaciones tributarias; ampliar aún más el ámbito de los sujetos que están sustancialmente exentos de contribuir a la financiación del aparato público, con una mayor reducción de la maniobrabilidad de la palanca fiscal”.
Fue Istat quien puso la reducción de la brecha entre los trabajadores empleados bajo la lente de los modelos de simulación. Así lo hizo, nuevamente en el texto de la audiencia en las Salas sobre la maniobra, encontrando menos efectos estáticos de los esperados. En términos generales, la evolución es positiva, porque con su ampliación hasta los 40.000 euros de ingresos brutos, el nuevo mecanismo incorpora a 2,4 millones de personas más que este año. Pero en el cambio de ritmo, 500.000 personas que hasta ahora han recibido la descontribución perderán el apoyo a partir del próximo 1 de enero: son, explica el Instituto, aquellas que tienen un ingreso de referencia para cotizaciones sociales inferior a 35.000 euros y un ingresos en total superiores a 40 mil y que se beneficiaron de la exención fiscal vigente en 2024





