
Jean Hoorne fue a la cafetería del pabellón deportivo Rhetorica en Alveringem el viernes 25 de octubre por la tarde. El sospechoso habría estado allí en compañía de un conocido de Jean. El hombre de unos veinte años estaba claramente bajo los efectos del alcohol, lo que hizo temer a Jean no poder llegar sano y salvo a casa. Entonces le ofreció llevarlo y un lugar para dormir esa noche.
Sin embargo, las cosas salieron completamente mal en el coche. Según Jean, el hombre de unos veinte años se volvió loco sin motivo alguno cuando llegó a la casa. El cincuentón tuvo que soportar numerosos golpes y patadas. El incidente lo dejó con la cuenca del ojo rota y heridas graves en la oreja.

