
Cristof Machtelincks de Oudenburg ha establecido hoy el récord mundial de masaje. Un desafío impulsivo según su familia, pero hay más. La madre de Cristof sufre de leucemia crónica y se beneficia de los llamados masajes asistenciales. Sin embargo, el gobierno no reembolsa ese tipo de masajes, a pesar de los numerosos beneficios.
“La presión que la sociedad ejerce sobre nuestros jóvenes y niños es considerable. La presión que tienen los trabajadores es considerable. No hay espacio, no hay lugar para relajarse. También está científicamente demostrado que con los masajes de empresa hay muchas menos personas enfermas en el lugar de trabajo. Esto también es beneficioso para el empresario”, explica Cristof.
